Límpielo: asegúrese de que el arco inflable esté limpio y libre de suciedad, escombros o humedad. Use una solución de agua y jabón suave para limpiar suavemente la superficie, luego déjela secar al aire por completo antes de guardarla.
Desínflalo: Libera lentamente el aire del arco inflable. Ten paciencia y deja salir el aire poco a poco para evitar dañar el material o las costuras.
Doblar o enrollar: una vez que esté completamente desinflado, doble o enrolle con cuidado el arco, comenzando desde un extremo y avanzando hacia el otro. Sea cuidadoso para evitar arrugar o dañar el material. Generalmente es preferible enrollar, ya que puede ayudar a minimizar los pliegues y las arrugas.
Protéjalo: envuelva el arco desinflado y enrollado en una cubierta protectora, como una lona o una lámina de plástico resistente, para protegerlo del polvo, la suciedad y la humedad. También puedes colocarlo en una bolsa de almacenamiento diseñada para inflables, si está disponible.
Almacene en un lugar fresco y seco: elija un lugar de almacenamiento que sea fresco, seco y alejado de la luz solar directa, ya que las temperaturas extremas y la exposición a los rayos UV pueden dañar el material con el tiempo. Evite colocar objetos pesados encima del arco, ya que esto puede provocar deformaciones o daños.
Mantener alejado de objetos punzantes: Asegúrese de que el área de almacenamiento esté libre de objetos punzantes o superficies que puedan perforar o rasgar el arco inflable.


